27/2/13

Fabes con almejas

27/2/13
Hace 20 años que tengo esta receta, en ese momento coleccionaba recetas, extraño para mi pues no andaba mucho por la cocina y era una comensal horrorosa, pero la guardé. Guardé ésta y algunas más que ahora tengo encuadernadas y guardadas con mimo. Así que es mi primera vez que hago este plato, y que mejor ocasión para un #díade ya que hoy es el día elegido para ser #eldíadelacuchara, ya sabéis twiteros que a elección (@JosinhoSilva) cocinamos una receta eligiendo un tema en común, y por temporada, tiempo y porqué nos gusta se ha elegido platos que se coman con cuchara, yo tengo que seguir poniéndome al día con Twitter, se me escapa un mundo, pero bueno, hoy es un día para disfrutar de la cuchara, así que, bon provechu!!



Fabes con almejas


Ingredientes {para 4 personas}
600 gr. de fabes
500 gr. de almejas
2 cebollas
2 dientes de ajo
2 vasos de agua
1 vaso de vino blanco
3 tomates
Aceite
1 cda. perejil picado
1/2 cda. pimentón dulce
Sal y pimienta blanca

Elaboración
Poner las fabes en remojo el día anterior. Al día siguiente poner una olla con agua fría y le echamos las fabes escurridas dentro, junto con 1 tomate partido en trozos, 1 cebolla troceada, los 2 dientes de ajo pelados y cortados a trozos y un chorro de aceite. Dejamos cocer durante 1 hora y 45 minutos, tenemos que "asustar" las fabes cada vez que rompan a hervir añadiendo agua fría.

En una cazuela con un poco de aceite sofreímos la otra cebolla picada, y cuando doren añadir los tomates restantes a trocitos y el pimentón. Dejamos cocer y le añadimos las almejas lavadas, el vaso de vino, el  agua, el perejil picado y salpimentamos. Cuando se abran las almejas, le añadimos las fabes escurridas. Dejamos cocer 10 minutos y servimos con la misma cazuela.


Nosotros disfrutamos mucho de este plato, las fabes eran un regalo de una asturiana amiga, así que teniendo buen producto lo demás es fácil.



Marga, tú que eres la experta, además de Asturiana ya me contarás que tal lo he hecho ;)


{diseño del logo hecho por mi}
25/2/13

Saquitos de ragú

25/2/13
Último lunes del mes, hoy es el día de las recetas de tía Alia, y ya sabéis que es un placer participar en el reto aunque a veces conjugar la receta con Circus sea algo difícil para mi, o aunque a veces esté días pensando en cómo hacerlo y al final se me suele encender la bombillita. Esta vez también, aunque confieso que he estado más tiempo para inspirarme, empecé el post hace días y ahí estaba, en blanco, cómo yo, ni el título tenía claro, ragú, salsa de ragú, ragú de tía Alia, al final se quedó el ragú o la vida?, sustituye a la bolsa de la bolsa o la vida, pues así lo presento yo, cómo bolsitas llenas de ragú, para un entrante en vez de un principal,  no sé si es original, pero cómo ya tengo un ragú vegetal en la taquilla y éste ya lo presenté con pasta había que mejorarlo.




Mi idea era atar las bolsa con spaghetti, así que los herví no el tiempo que toca, un poco menos pues después iban al horno, y cuando los saqué de allí algunos se habían roto. Pero la masa quedó bien y no hubo derrames de la salsa. Usé masa de pizza, círculos de pizza, fácil no? podemos hacer la masa en casa o comprarlo hecho, después sólo es rellenar, atar con el spaghetti y hornear a 180º C unos 30 minutos, o hasta que se dore el saquito.



La carne que yo usé para el ragú es la de solomillo de ternera, a pedacitos cómo dice la receta, y no puse patatas ni alcachofas para la salsa. Para la masa de la pizza acudí al experto, él sabe que sus pizzas nos gustan mucho así que mejor su masa para ello, no?. Lo que hice fue hacer mini pizzas para después rellenarlas con el ragú, en el mosaico de arriba se ve bien.


Aquí tenemos la bolsa, tendré que pensar cómo atarlas que no sea con pasta, pues se reseca mucho, se admiten sugerencias. 


Hoy en la red es el menú de tía Alía, rico, rico.

16/2/13

Hamburguesas de pavo y puré de coliflor

16/2/13
Deseo
Deseo que al soplar todo vuelva a su estado normal
Deseo que al palmear mis manos sea porqué acompañan una linda melodía
Deseo vibrar por emoción y no por miedo
Deseo ser pequeña pero con intención grande
Deseo ver a través y no dejar que la luz me ciegue
Deseo llegar tarde y llegar entera que pronto y rota
Deseo correr sin ser perseguida
Deseo amar sin ser castigada
Deseo un día de lluvia si limpia el ánimo
Deseo un día de sol si llena el alma
Deseo gritar si es de felicidad
o quedarme muda, pero sólo, si hace falta.



A estas alturas no es extraño que empiece recitando, o cuente una historia, un cuento, o una carta, Circus es así, está hecho con intención, no siempre se me ocurre, ni tengo tiempo, pero esa es una de las razones de tener el blog. Además de recetas, de todo tipo, quiero sentirme bien con el conjunto y no sólo con lo que como o fotografío.

Y de eso se trata esta entrada, de recetas sanas, que alimenten el cuerpo y para mi el alma, por qué? no tienen nada de especial el pavo y la coliflor, verdad? jajaja, no no lo tienen, pero el puré de coliflor es tan rico, fácil y sin grasas ni lácteos, y bueno el pavo igual que el pollo puede ser un poco seco dependiendo de cómo lo cocinemos, éste me encantó, por eso me sentí bien cuando probé este plato.

Hamburguesas de pavo y puré de coliflor

Ingredientes para la hamburguesa

1 bulbo de hinojo
1 zanahoria mediana
1 cdta. de aceite de oliva
2 hojas de acelga sin pencas
1 cucharadita de perejil picado
500 gr. carne picada de pavo o pollo
1 cda. de soja
Semillas de sésamo para rebozar {opcional}

Ingredientes para el puré
1 cebolla 
2 dientes de ajo
1 cda. de aceite de oliva
1 coliflor
250 ml. agua
Sal y pimienta al gusto

Elaboración de las hamburguesas
Cortamos el bulbo de hinojo y la zanahoria en brunoise, las sofreímos con la cucharadita de aceite en una sartén a fuego medio, hasta que se ablanden un poco y doren, sin quemarlas (terminaran de cocinarse en el horno). Apartamos y dejamos enfriar. Picamos las hojas de acelga, y las mezclamos con las verduras anteriores, el perejil, la carne picada y la soja. Mezclamos bien y formamos las hamburguesas, que no sean muy gordas (se hornean y no tiene que quedar el centro crudo) ni muy grandes (pues se rompen con facilidad). Se dejan en el frigorífico durante una hora. Ponemos el horno a 200º C para que se precaliente. Mientras en la bandeja del horno, con papel para hornear, vamos colocando las hamburguesas, previamente las habremos pasado sobre semillas de sésamo. Horneamos unos 20 minutos.

Elaboración de puré de coliflor
Cortamos la cebolla en brunoise, igual con los ajos o los prensamos con un prensa ajos. Cortamos o picamos la coliflor, que quede en trocitos pequeños. Reservamos la coliflor. En una olla baja sofreímos la cebolla y el ajo. Cuando se transparente añadimos la coliflor y el agua. Tapamos la olla y cocinamos a fuego lento, dependiendo de lo pequeño que sean los trozos de coliflor, cocinamos entre 10 o 20 minutos, removiendo y estando atento a que no se evapore el agua y nos quedemos sin, no hay que quemar el preparado, añadiremos un poco de agua si fuera necesario. Si antes de los 20 minutos la coliflor está cocinada, podemos quitar del fuego y reducimos a puré con una batidora o Turmix. Con la consistencia del puré, salpimentamos al gusto.

Servimos las hamburguesas con el puré de coliflor. 



Lo dicho, para el cuerpo y alma, y para el concurso de recetas sanas del blog de Margot cosas de la vida, con la colaboración de Nútrim, Cook & World y Hoy del día.





Texto Circus day by CatyPol
12/2/13

Cocarrois #Cocinamallorquina

12/2/13
Hace un par de domingos pasé unas horas muy bonitas hablando con mi madre sobre que tipo de harina o pan había cuando ella era pequeña. Ella es una señora de 80 años que cómo ya podéis suponer vivió otra época, una época donde escaseaban muchos productos por lo que se conocían bien los pocos que había.

Ella me estuvo hablando de las harinas que se consumían antiguamente, una de ellas de la que últimamente he hablado en algún post es la de xeixa. Me contaba como reconocía ella por la forma del grano del trigo la tipología del mismo, qué gozada!!! Además el pan que se comía por aquel entonces, nada que ver con el que comemos ahora, no sé si decir que el tiempo lo mejoró y solucionó este aspecto, o ha ido a peor y por eso recuperamos harinas antiguas.

No quiero olvidar lo que tengo en mente, no, no se trata de pan, sino de otra especialidad mallorquina, de los cocarrois, esas empanadas de masa salada con relleno de verduras, y que como no podía ser de otra forma, mi madre me enseñó hacer y que ahora mejor os enseño en vídeo pues aunque no tiene dificultad, ni trucos, ni necesita de utensilios, ni nada más que un rodillo y las manitas, supongo que el repulgue tiene una pequeña dificultad si antes no los ves confeccionar, pero por lo demás todo fácil, fácil. Según la historia fue una herencia Judía, como mucha de nuestra gastronomía.


Debo aclarar que con la cantidad que pongo de verduras para rellenar tuve que hacer unos 2 kilos de cocarrois pequeños, pues había mucha cantidad, los que hice eran pequeños y depende de la taza que usemos saldrá más o menos masa. Ahora lo explico en la receta. Ah! yo pongo poca sal, cada uno puede poner lo que le guste.




Cocarrois

Ingredientes para la masa
Harina de trigo {la que necesite} 
1 taza con manteca de cerdo fundida {o todo aceite, para los vegetarianos}
1 taza {la misma que la de la manteca} con agua
3/4 de taza {la misma que la de la manteca y el agua} con aceite de oliva suave

Ingredientes para el relleno
3 cebolletas
1 manojo de acelgas o 1/2 bolsa de acelgas cortadas y limpias {en el vídeo se ven espinacas, equivocación mía}
1/2 coliflor
4 hojas de col
Pasas {yo uso las sultanas pues son pequeñas, pero mi madre usa las moscatel}
1 cda. sal
1 cda. pimienta negra molida
1 cda. pimentón dulce
Aceite de oliva

Elaboración
Limpiamos y cortamos la verdura en trozos pequeños, las ponemos en un cuenco grande. Salpimentamos, añadimos el pimentón y un buen chorro de aceite. Mezclamos bien (con las manos limpias). Apartamos y empezamos con la masa.
Fundimos la manteca, en micro o en un cazo, ¡ojo! no se quemen. Echamos 1 taza de manteca fundida en un cuenco grande, seguidamente con la misma taza y cantidad de la manteca, echamos 1 taza de agua, después 3/4 de taza de aceite de oliva (seguimos con la misma taza). Echamos la harina, removemos y amasamos, añadimos harina si hace falta, hasta que la masa no se pegue a las manos. Quedará una masa elástica. No echamos demasiada harina pues la masa llegará a quebrarse cuando le pasemos el rodillo.

Precalentamos horno: 200º C. {Arriba y abajo, NO turbo ni ventilador}

Formamos los cocarrois
Formamos bolas (depende del tamaño que queramos, pequeños como bolas de golf o más grande como bolas de billar, a gusto de cada uno), las aplanamos con el rodillo, en el centro ponemos una cucharada (más o menos) del relleno, unas pasas, y cerramos, apretando las dos partes de la masa por el centro, si queda mucha masa para el repulgue o un tanto deformada le damos forma con una tijera, para que no tengamos exceso de masa y después nos quede un pegote, formamos una vez bien cerrado el repulgue (en el vídeo;  el tercer cocarroi lo veréis a velocidad normal, por lo que podréis fijaros bien). Y así con toda la masa restante.

Horneamos 45 minutos (¡ojo! los hornos a gas). Una vez horneados y listos, dejar enfriar. Para mi (es mi opinión particular) saben mejor de un día para otro.

Nota: Con un poco menos de 1 kilo de harina y el tamaño de la taza del vídeo, salieron 35 cocarrois de unos 11 cm. de largo. Pero sobró relleno, por lo que hice más masa.



Variaciones en el relleno típicas mallorquinas:
Cocarrois de verduras
Cocarrois de coliflor
Cocarrois de cebolla
Cocarrois de verdura y sobrasada
Cocarrois de relleno dulce (boniato o batata)


2/2/13

Mont Blanc cupcakes

2/2/13
El Mont Blanc es un postre tanto francés cómo italiano (Monte Bianco), pero también muy popular en Japón. Compuesto de una crema de castañas, tapando una bola de chantillí sobre una base de bizcocho. Cada país nombrado le da una textura diferente, el país Nippon hasta le cambian las castañas por calabaza o batata morada.


En este caso también he hecho mi versión, aunque me he orientado por las grandes Aran y Jessica, y mi versión también es un poco diferente. Les explico el caso de cómo encontrar una boquilla llamada por las dos bloggeras cómo "spaghetti" y por las entendidas cómo "césped", aunque yo creo que no son la misma, pues en sus fotografías se ve un spaghetti más grueso y en las mías no es así.

Para la crema de castañas. No encontré crema de castañas en la tienda, así que tenía algunas en casa e hice la receta que sale en esta web, pero reduciendo la cantidad, claro!. Pero si tenéis o encontráis preparada, pues haced la prueba con ella.


Mont blanc cupcakes


Ingredientes para las magdalenas
210 gr. de harina de repostería

250 gr. de azúcar
2 cdtas. levadura en polvo
1/2 cdta. sal
250 ml. leche semidesnatada
2 huevos grandes {a temperatura ambiente}
100 gr. de mantequilla {a temperatura ambiente}

Ingredientes para el chantillí
200 ml. nata para montar muy fría
2 cdas. azúcar glas
1 cdta. azúcar avainillado {opcional}

Ingredientes para el frosting de castañas
250 gr. de crema de castañas
200 gr. de mantequilla {temperatura ambiente}
1 cdta. azúcar avainillado

Elaboración
Precalentamos el horno a 180º C. Tamizamos y mezclamos los ingredientes secos de la magdalena. Aparte, batimos hasta blanquear los huevos, y le vamos añadiendo poco a poco los ingredientes secos, intercalando con la leche, finalmente le añadimos la mantequilla y batimos hasta que se convierta en una crema espesa.
Vertemos la masa resultante en cápsulas para magdalenas o cupcakes, hasta 3/4 partes de la cápsula. Llevamos a hornear durante 20 minutos, o hasta que al pinchar la masa con un tester, éste salga limpio. Dejamos enfriar.

Mientras montamos la nata bien fría, con el azúcar. Una vez montada, llevamos por una hora al congelador.

Para el frosting. Batimos la crema de castañas con la mantequilla y el azúcar avainillado hasta conseguir una crema espesa. Pondremos la crema conseguida en una manga pastelera a la que hemos puesto con anterioridad una boquilla "spaghetti" o "césped".

Montaje
Vaciamos un poco el centro de la magdalena, con una cuchara o manga pastelera ponemos una bola de nata, en ese centro vacío de la magdalena. Con la manga pastelera que contiene el frosting formamos una montaña rodeando y tapando el centro de nata. Así lo hacemos con todos los cupcakes. Terminamos la montaña con un poquito de nata montada, para aparentar la nieve que hay en el Mont Blanc.




Un bizcocho muy suave, con un corazón de nata y un spaghetti de castaña con un ligero toque de vainilla, mmmmm!! permitido para todos los paladares.