1/7/13

Kürtöskalács o chim chimney #comidacallejera

1/7/13
No, no va aparecer Mary Poppins ni Bert a cantarnos canción alguna, el título de ésta entrada no tiene relación siquiera con la conocida película, en realidad tiene relación con chimeneas, concretamente con pastelillos de chimenea. Pero no es ni siquiera a Londres que nos traslada la entrada de hoy, esta vez nos vamos a ir un poco más lejos, a tierras de otras historias, historias de todos conocidos por ser de terror o de risa según la película y su guión.


Nos vamos a ir a la #comidacallejera de Hungría, a sus dulces originarios de Transilvania y que se hicieron tan populares que se extendieron a los mercados, su nombre que significa pastelillo de chimenea viene dado porqué el humo atravesaba los pastelillos y salía por arriba, igual que una chimenea. El otro nombre conocido es el de Kürtöskalács, seguro que cuando paseáis por ferias o mercados se pueden ver puestecitos en los que se elaboran estos pasteles, con unos palitos de madera y cocidos a la brasa, rebozados de azúcar, canela, cacao, semillas de amapola o frutos secos.

Y esta es mi aportación al juego que nuestra querida Juana nos propone para el concurso #comidacallejera del mundo. Nunca he estado en Hungría, pero desde hace mucho tiempo me sentí atraída por esta elaboración aunque yo no tengo los artilugios para hacerlo igual que ellos, si tengo otra forma y resulta que salen muy bien.  Este pastelillo se come deshaciendo la espiral y compartiéndolo con los acompañantes, y a seguir paseando!

Kürtöskalács

Ingredientes {para 6 de tamaño medio}

375 gr. de harina
15 gr. de levadura fresca
2 cdas. azúcar
1 pizca de sal
1 huevo grande
130 ml. leche tibia

Elaboración
Mezclamos en un cuenco la leche tibia, el azúcar y la levadura, removemos hasta su disolución. En otro cuenco de la amasadora mezclamos la harina, la sal, el aceite, y el huevo. Por último mezclamos la leche con los otros componentes disueltos. Amasamos unos minutos hasta que la masa se haya integrado bien y no se pegue. Formamos una bola y la dejamos reposar hasta que doble el volumen.

Cuando tengamos la masa crecida estiramos la masa con un rodillo y con un cortador de pizza separamos una cinta larga, cómo? empezamos por el exterior del círculo que habremos formado cuando hayamos estirado la masa hasta el centro. 

Ahora tenemos 2 opciones; una es para tostar el pastelillo con la plancha y la otra es tostar el pastelillo al horno. Yo hice las dos y os explicaré las diferencias con las que me encontré. 

1ª opción: Engrasamos un palo de madera, en mi caso es un rodillo de madera infantil. Y empezando por un extremo vamos envolviendo la masa alrededor del palo, nos aseguramos que los extremos quedan por dentro para que no se suelten. Hacemos rodar el palo por la encimera para aplanarlo. Pintamos la masa con aceite y después sobre azúcar para que se impregne bien. Habremos calentado la plancha previamente y ahora hacemos rodar la masa hasta que se tueste. 

2º opción: Precalentamos el horno a 200º C, sólo la placa de abajo y el ventilador, no hace falta la parte de arriba del horno. Formamos con papel de aluminio un palo tan grueso o parecido al rodillo de madera, lo engrasamos igual con aceite y empezando por un extremo vamos envolviendo la masa alrededor del palo, pintamos la masa con aceite y después la hacemos rodar sobre azúcar para que se impregne bien, ponemos el palo de aluminio con la masa en vertical sobre la placa de horno y entre 5 - 10 minutos listo, ojo! cada horno es diferente.

En cualquier caso una vez que el pastelillo está cocinado pero aún caliente, lo pasamos rodando sobre el sabor que más nos guste: cacao, canela, vainilla, semillas de amapola, frutos secos picados...







Mis notas:

Más fácil? al horno, el problema de la plancha, además del rodar constante, deja la masa más plana por lo que las tiras se rompen al tener el pastelillo hecho, cómo en la foto de abajo {el que está tumbado}. Para extraer el pastelillo hay que dar un golpe seco en un extremo y sale sin problema. 



Al horno: ES PERFECTO!, se separan las tiras sin problema, y es más fácil de hacer. Ojo! hay que extraer el papel de aluminio cuando no nos queme, y sale con facilidad.


Para desayuno o merienda, con un té o café, para tomar sentado o de pie, para pasear y disfrutar o sentarse en un banco a la sombra, sea como sea, ésta es mi participación al juego de La cocina de Babel #comidacallejera.



Inspirado y adaptado del libro la mejor comida callejera del mundo. Adaptado en: usé harina de espelta blanca, no usé mantequilla y la levadura seca la sustituí por levadura fresca.

Voy a ir espaciando las publicaciones pues voy a formar parte de nuevos proyectos éste verano, trabajaré la parte más gráfica y creativa e intentaré cambiar un poco la imagen de Circus day. Además quiero disfrutar de Sergi, de la familia y de los amigos cercanos, de los que abrazo y beso y comparto momentos preciosos pero que aún teniéndolos cerca a veces los tengo lejos.