25/3/14

Mattentaart

25/3/14
Con motivo del concurso bloganiversario de Aurélie descubrí un postre, por lo visto protegido legalmente y etiquetado con la indicación geográfica de la Comisión Europea, concretamente es la Mattentaart de Geraardsbergen, zona elegida para este Estatus. Sorpresa, para mi claro! después de estar barajando que receta flamenca podría presentar al concurso, me apetecía algo dulce pues las últimas entradas son saladas, y encontrarme esta referencia me decantó por ella.



Mattentaart es un pastel pequeño, aunque por la red he visto muchas versiones, y muchas recetas. Lo que saqué en claro, es que se usa leche cuajada, almendra, hojaldre y huevos, así que al final lo hice a mi manera, creo que el resultado os lo puedo presentar sin ningún tipo de problema ya que es una delicia. Eso si, éste no será ni remotamente igual al que elaboran en Bélgica, pero...
La receta está sacada de una página de turismo de Bélgica, aquí el link, pero yo lo cambié un poco pues no se entiende muy bien, hay ingredientes que en la elaboración no aparecen y es algo caótica, pero quién dijo miedo? a rehacer la versión, bueno no tanto solo un poquito, y así fue, la mía es fácil, fácil y muy rica. Espero un día llegar a visitar esa ciudad y probarlas allí.



Mattentaart

Para 4 personas
Receta fácil
4 moldes de unos 12 cm.

Ingredientes

2 masas de hojaldre
200 gr. de cuajada (de buena calidad o preparada en casa)
25 gr. de azúcar (si os gusta muy dulce recomiendo los 50 gr.)
2 huevos M
45 gr. almendras molidas
5 ml. ron o unas gotas de extracto de almendra

Elaboración
Si elegimos hacer la cuajada en casa debemos prepararla un día antes, seguiremos las instrucciones del fabricante, si la hemos comprado nos saltaremos este paso. Precalentamos el horno a 225º C. Preparamos los moldes untando manteca y espolvoreamos harina. Cortamos y adaptamos, la masa de hojaldre al molde que hayamos elegido, pensad que estas tartaletas van cerradas por lo que también hay que hacer lo mismo para la tapa.
Para el relleno, separamos las claras de las yemas, de los huevos, y montamos las claras a punto de nieve. Las yemas las vertemos en el vaso de la batidora junto con el azúcar, la cuajada, el ron o el extracto de almendra y la almendra molida. Batimos. La crema resultante la mezclamos con las claras, removemos bien para que quede bien integrada. Repartimos la masa entre los cuatro moldes y con la tapa que habremos recortado taparemos los mismos, debemos presionar bien los bordes para que al hornear no se abran. También les haremos un pequeño agujerito en las tapas. Horneamos durante 30 minutos. Sacamos del horno, y con cuidado sacamos las Mattentaart de los moldes. Dejamos enfriar.



Para mi gusto estaban más ricas al día siguiente de hacerlas, pero eso dependerá de la urgencia y necesidad de cada uno ;)


#recetasdeflandes



Y para el té y con fruta fresca me gustó mucho más, me alegra mucho haber participado en el concurso del blog La Chef A y haber hecho tan delicioso descubrimiento.


Nota después de publicar: Gracias a Aurélie que me ha pasado la web dónde se ve un vídeo haciendo este dulce, está subtitulado en inglés, aunque yo creo que se entiende bastante bien la receta solo viéndolo. Haz clic aquí para verlo.

18/3/14

Solomillo con ensaimada #cocinamallorquina

18/3/14
Hubo una muy enfadada George Sand con los mallorquines de la época [1841], que dijo irónicamente .- Gracias al cerdo he visitado Mallorca. Bueno, ella hizo muchas referencias a este animal, no muy simpáticas pues no le agradaba, y para los isleños de aquel entonces el cerdo era muy importante, así que pasó a engrosar la lista negra de su ya "abultada" libreta de sus aventuras mallorquinas. 
Otro escritor francés que tuvo palabras de desagrado con las costumbres de aquí fue Gaston Vuillier, él dijo .- Tras comer unas docenas de ensaimadas el forastero recién llegado comienza estar a tono con la isla, esto es, aceptar la lentitud y la calma.  En fin! volvieron todos a París e imagino fueron más felices que aquí. 



Pasados muchos años el cerdo sigue formando parte importante en nuestra gastronomía y la ensaimada reconocida en el Mundo. No solo los turistas viajan con la caja de ensaimada bajo el brazo, si pueden también con la sobrasada, pero eso ya es harina de otro costal. Para los mallorquines ambas producciones son importantes, y nos sentimos muy orgullosos de ellas.

Normalmente si nos sobran ensaimadas solemos hacer pudin u otras variantes dulces. Ahora yo les traigo la variante salada que seguro os sorprenderá. Al final también queda cuajado, parecido a un pudin pero salado. 

Solomillo de cerdo con ensaimada

Ingredientes para 4 personas
500 gr. solomillo de cerdo
325 gr. cebolla
2 ajos
500 gr. tomate
200 gr. champiñones laminados
250 ml. agua
1 ensaimada pequeña (sin azúcar glas por encima)
250 ml. leche
Aceite de oliva
Sal y pimienta

Elaboración
Mise en place: Picamos el ajo y la cebolla, reservamos. Rallamos el tomate. Cortamos el solomillo en trozos. Colocamos una cazuela de barro al fuego, al mínimo, para que esté caliente cuando cocinemos con ella. En una sartén caliente y con aceite de oliva, marcamos los trozos de solomillo. Una vez hecho los pasamos a la cazuela de barro. 

En la sartén que hemos usado sofreímos la cebolla y los ajos. Cuando la cebolla transparente le añadimos el tomate rallado, y sofreímos. Salpimentamos y removemos. Pasamos el sofrito a la cazuela de barro. Y en la sartén que hemos hecho el sofrito, sofreímos los champiñones. Precalentamos el horno a 200º C. A la cazuela de barro le añadimos el agua. Removemos y subimos el fuego. Sofreídos los champiñones también los pasamos a la cazuela de barro. 

Removemos. Troceamos al ensaimada y la añadimos a la cazuela de barro, sin remover, le añadimos la leche. Ahora pasamos la cazuela de barro al horno y dejamos cocinar hasta que cuaje [en el vídeo se puede ver bien el resultado]. Sacamos del horno y servimos acompañado de ensalada.





Y ustedes, ¿Cómo les han tratado en Mallorca? ¿les gusta el cerdo y la ensaimada?
10/3/14

Pastel de pescado #cocinamallorquina

10/3/14
La princesa está triste, qué tendrá la princesa?. Así que un día se escapó decidida a recorrer la ciudad sin sirvientes, y a su aire, igual que si estuviera de vacaciones, sin agendas, ni protocolo, ni horario marcado. Pero no contó con él, no contó que él la cautivaría con sus palabras, con aventuras, que de otra manera jamás habría vivido, y con su atractivo. Ninguno dijo la verdad hasta que llegado el momento eran los sentimientos los que sin decir nada hablaban, no tuvieron que decirse mucho para saber cuál era el lugar de ambos, una historia que no podía terminar de otra manera.


Vacaciones en Roma fue la primera película que hizo la actriz Audrey Hepburn en el cine, y con ella ganó un Oscar a la mejor actriz principal, y con ella se hizo famosa. Rodada en 1953, en la ciudad de Roma, con escenarios auténticos, nos enseña una ciudad llena de luz y bullicio tan característico de los países Mediterráneos.

Nuestra querida Mon del blog April's Kitch, celebra su tercer aniversario, y nos propone celebrarlo con ella con un particular concurso con el que he disfrutado de principio a fin. Primero eligiendo la película, que deben ser entre los años 50 y 65, y habiendo visto de pequeña en el ciclo de cine en blanco y negro películas de esos años me emocionó mucho. Elegí esta película por la protagonista, dijo en alguna ocasión que ésta era una película especial para ella, además fue el inicio de una bonita amistad con Gregory Peck, y se nota la complicidad de ello en el film. A mi me encanta subida en la famosa Vespa, con esa cara de alegría, también en esta película se corta el pelo y disfruta de las cosas simples de la vida.

Pero tengo que decir que en esta película comer comen poco, la verdad, ella come un helado en la plaza de España, o pide una copa de champán, en un bar, y él un café frío. Así que mi querida Mon, nos pedías creatividad para impresionar, y yo, siendo Roma (el municipio que no la capital) bañada por el mar Mediterráneo, decidí usar uno de los frutos de este mar para hacerlo, eligiendo un pescado delicioso y colorido para que la receta presentada sea no sólo deliciosa al paladar si no que también fuera bella a los ojos de todos. Además, esta receta la acompaña la película (vídeo receta), que en este caso, cómo yo he tenido que grabarlo ha sido Tomás el que ha seguido mis directrices para realizar la receta.



Título: Pastel de pescado
Director y editor: Catypol
Música: Michael Chapman
Reparto: Tomás
Duración: 7:15 M

Sinopsis: Se trata de una receta sencilla, con ingredientes de buen precio para todos, que si el pescado es fresco mejor pero si no es así y es congelado también va bien. Y que es tan fácil y delicioso que puede hacerlo hasta los que no se atreven a cocinar.  El final siempre es degustarlo en compañía y con amor.

Pastel de pescado

Ingredientes

16 Lomos de salmonete {para este molde de 21,5x11cm}
230 gr. merluza 
230 gr. gambón
Aceite de oliva
150 gr. cebolla
2 ajos
3 huevos L
1 cucharada harina
1 tacita caldo (de pescado o verduras)
Manteca de cerdo
Sal y pimienta

Elaboración
Mise en place: Limpiamos el pescado, en caso de que sea necesario. Cortamos a trozos la merluza y el gambón, reservamos 3 gambones para decorar. Picamos la cebolla y los ajos. Batimos los huevos.
Enmantecamos el molde, con manteca de cerdo (la consistencia hará que se peguen con más facilidad los lomos al molde, cosa que con el aceite no pasará). Vamos colocando/pegando los lomos de los salmonetes, a la pared del molde enmantecado, quedando la parte rosada (piel) hacía la pared del molde. Cuando los tenemos todos colocados, en la base del molde colocamos 3 gambones (si el molde fuera más grande se pondrá más cantidad, tanto de salmonetes como de gambones). Dejamos el molde preparado en el frigorífico mientras hacemos el relleno.

Ponemos aceite de oliva en la sartén, cuando esté caliente sofreímos la cebolla y los ajos. Cuando transparenten, le añadimos la harina, removemos hasta que la harina se cocine, removemos para que no se nos queme. Cuando la harina está tostada le añadimos el caldo, y removemos hasta que espese. Sacamos de la sartén y la ponemos en un plato para que enfríe. Precalentamos el horno a 180º C. Preparamos una fuente para baño María, y calentamos agua.

Una vez fría le añadimos el pescado cortado a trozos y el gambón, removemos, salpimentamos y le añadimos los huevos batidos,  y mezclamos todo el preparado. Sacamos el molde del frigo. Vertemos dentro la mezcla de pescado y huevos. Tapamos con un poco de papel de alumnio. En la fuente (para el baño María) le vertemos agua hirviendo (cuidado no quermarse), y le colocamos el molde dentro del agua. Horneamos durante 1 hora, o hasta que el relleno esté cuajado.

Servir caliente, a temperatura ambiente o fría, eso ya depende del gusto de cada uno. A mi me gusta a temperatura ambiente, que no esté fría del frigorífico. Acompañamos con verdura, o con ensalada, o con mayonesa, salsa rosa, eso también va a gusto. 


Ah!! y con Champán, para brindar por este maravilloso aniversario de April's Kitch. Feliz cumple blog, qué cumplas muchos más!. 

Con esta receta participo en el concurso #cocinadecine




Nota: Ésta es una receta mallorquina, solo que antiguamente se hacía con pescado que ahora no es tan asequible como lo era antes, y por supuesto hecha con producto totalmente Mediterráneo: cap roig (cabracho), langosta y salmonetes.
4/3/14

Pancuit #cocinamallorquina

4/3/14

Los lunes siempre son algo duros, aunque a veces no es así y pueden llegar a ser maravillosos. Eso me pasó el lunes de la semana pasada cuando fuimos convocados para visitar la fábrica Quely, esa misma de dónde salen las deliciosas galletas de aceite (galetes d'oli), conocidas mejor por Quelitas (de tamaño pequeño) o Quelis. Para muchos no necesitan presentación, crecimos con ellas, forman parte de nuestra vida y también de nuestras generaciones futuras. Aunque, igual que todos crecemos, la marca también ha crecido y con ella, las opciones de comer las Quelis, nosotros dimos buena cuenta de ello.

Eramos un buen número de personas interesadas en conocer las "entrañas" de este corazón tan grande, así que convocados a buena hora, allí estábamos todos dispuestos. El equipo de Quely nos recibió con los brazos abiertos, y mientras nos enseñaba las instalaciones nos fue explicando el proceso de elaboración, empaquetado, distribución, y alguna que otra observación sobre la "aceptación" de estas galletas en otras religiones, no olvidemos que hay religiones que prohíben ciertos alimentos según el producto o cómo estén cocinados.


Foto descargada del Facebook de Tomeu Quely.

Y si, comimos también, por si alguien se lo estaba preguntando, el chef Tomeu Torrens del celler de Can Amer, se encargó de prepararnos unas tapas que hizo las delicias de todos, no sabría decir cuál era más rica, el conjunto de los ingredientes con los productos Quely es delicioso, pero seguro que eso muchos ya lo sabéis, verdad?


También nos propusieron elaborar una receta con alguno de sus productos, a elección libre, y aunque yo tengo una receta en el blog con sus galletas dulces, tiramisú, no era esa la que quería presentar. Yo quería presentar una receta que forma parte de mi familia, es una receta mallorquina que antes se comía en muchas casas, y que el tiempo y otros platos ha dejado atrás, pero a la que yo le tengo especial cariño pues recuerdo que era muy pequeña y ya me gustaba mucho. Y en casa, mi madre, siempre me la preparaba con galletas Quely.  Es una sopa que todos conocéis como sopa de ajo, pero que en Mallorca se conoce como Pancuit. Se elaboraba con pan de otros días pero a mi me gusta con galletas, es tan simple y deliciosa, que me ha parecido una buena idea para rendir homenaje a Quely y a todas las madres, abuelas o cocineras que tan gustosamente aún hoy elaboran este plato.


Pancuit

Ingredientes para 4 personas

8 ajos picados (no prensados)
Aceite de oliva
4 tomates pera rallados (mi madre no le pone tomate a esta sopa pero le ha dado el visto bueno)*
1 litro de agua
8 galletas Quely por persona
Sal
Pimienta negra
1/2 cucharadita de pimentón
4 huevos, 1 por persona

Elaboración

En una cacerola con 2 cucharadas de aceite sofreímos los ajos picados (a mi me gustan así, pero se pueden poner enteros si gusta), cuando cojan un poco de color le añadimos el tomate y sofreímos. Al sofrito hecho le añadimos el agua y dejamos que hierva. Al romper a hervir le añadimos las galletas, las trocearemos con las manos; groseramente. Dejaremos que las galletas absorban el caldo, y cocinamos unos minutos. Salpimentamos y añadimos el pimentón, removemos. Bajamos el fuego. Cascamos los huevos, y los añadimos uno a uno al caldo, y dejaremos cocinar hasta que la clara esté blanca. Servir la sopa en cuencos y poner un huevo a cada comensal.

Conocéis las galletas Quely? tenéis alguna historia con ellas? 
Si no es así podéis encontrarlas en su web, Twitter, Facebook y Youtube



Nota: *Esta sopa herencia judía, austera y sana no lleva tomate, fruto que llegó a Europa después de la conquista de América y que no empezó a utilizarse en gastronomía mucho tiempo después. Por lo que las recetas antiguas que yo he consultado de 1638 derivadas de otras de 1431, no llevan este ingrediente. Fue mucho después que se le introdujo a la receta para darle más sabor.